—Es posible, pero tengo una condición —Damián alzó una ceja.
—¿Qué condición? —Diana preguntó con una sonrisa.
—Quiero que tú y otras dos bellezas me acompañen a beber unos tragos. Si logran hacerme pasar un buen rato, dejaré pasar lo de hoy —Damián sonrió maliciosamente.
Mujeres tan excepcionales como estas no se ven todos los días.
No esperaba que hoy aparecieran tres al mismo tiempo, es como si los cielos se hubieran abierto.
Por supuesto, no dejaría pasar esta oportunidad.
—Esto...
La sonris