Capítulo 948
Después de un rugido, Eulogio se desplomó en el suelo, exhausto. Su rostro distorsionado estaba cargado de emociones negativas: ira, odio, envidia, locura y un profundo resentimiento. No podía entender por qué las cosas habían salido mal, ya que su plan había sido perfecto, sin fisuras. Matando a Rómulo, hubiera ascendido al trono sin obstáculos, tomando el control absoluto, libre como el ave en el cielo. Sin embargo, el destino juega sus propias cartas, y a pesar de sus meticulosas estrategias,