La esfera de agua explotó en el acto, y junto con los peces que nadaban dentro, instantáneamente se convirtió en una masa de sangre.
—¿Hmm?
Esta escena repentina hizo que Omar frunciera ligeramente el ceño.
Aunque fue solo un golpe casual, no era algo que una persona ordinaria pudiera romper.
—Omar, tu adversario soy yo.
Pedro avanzó con paso firme, colocándose frente a Rodolfo.
—¿Así que tú eres Pedro?
Omar lo miró de arriba abajo, con una mirada fría, penetrante, imponiendo una p