En ese momento, en la entrada de la Mansión Stormy.
Varios coches llenos de balazos y emitiendo humo negro se detuvieron con un rugido. Las puertas se abrieron y Estrella, junto con Josué y otros, salieron rápidamente.
—Srta. Estrella, ¿estás bien? ¿No estás herida? —Josué preguntó, todavía con el susto en el cuerpo.
Durante la reciente emboscada, llovieron balas y el coche recibió innumerables impactos.
—Estoy bien, pero hay que ir enseguida a ayudar a Pedro —instó Estrella.
—Claro... —Josué re