—¿Prisión Negra?
Al escuchar este nombre, Pedro no pudo evitar que su rostro se tensara. El nombre de Prisión Negra resonaba en toda la Ciudad U. Se rumoreaba que quienes estaban encerrados allí eran extremadamente malvados o causantes de desgracias nacionales. Asesinos de élite, parias de las artes marciales, maníacos sanguinarios, caudillos internacionales... de todo había. Lo más crucial era que la Prisión Negra seguía una regla de hierro: ¡solo se entra, no se sale! Una vez dentro, era impos