—¡Lárgate! —La respuesta de Estrella fue simple y directa.
Alfonso, quien hasta ese momento tenía una sonrisa en el rostro, se quedó petrificado.
No esperaba que la otra parte fuera tan descortés.
Después de todo, él es el principal discípulo de Puerta del Ártico, un genio reconocido en el arte marcial místico.
Siempre ha sido muy buscado y respetado, sin que nadie se atreva a menospreciarlo.
Pero hoy, al ofrecer matrimonio, solo recibió un "¡lárgate!", perdiendo toda dignidad en su rostro.