—¡Prima! Justo ahora mi mamá llamó, dijo que alguien vio a Fermín comiendo afuera, ella y mi tía ya están en camino, ¡nos piden que también vayamos a atraparlo! —respondió Paula.
—¿Fermín? ¿Ese estafador todavía se atreve a mostrarse? —Leticia frunció el ceño.
Hace un tiempo, con aquel terreno del edificio inacabado, casi llevan a su familia a la ruina, al final, el tonto de Pedro lo compró.
Naturalmente, Leticia sentía un rencor especial hacia Fermín.
—¡Pedro! Deja de quedarte ahí parado, ve a