—Podéis ir, pero eso no significa que no tomaré represalias por lo que hicisteis —expresó Leticia con una cara indiferente—. Sr. Gerente, si no me equivoco, hace un mes, desviaste 20 millones de la empresa, y hasta ahora no los has repuesto. ¡Esa suma es suficiente para que pases medio siglo en la cárcel!
Al escuchar estas palabras, un hombre calvo que caminaba al frente se quedó inmóvil al instante, sudando frío. Se preguntaba cómo había hecho todo tan perfecto y, aun así, ella se había enterad