—¿Cómo te atreves a golpear a Fanny? ¡Qué insolencia!
Al ver a Fanny volcada, unas ancianas se quedan atónitas por un momento, luego furiosas, avanzan lanzando insultos y gritos hacía Pedro.
—¡Qué pandilla de alborotadoras!
Pedro frunce el ceño, sin decir una palabra, y con varios golpes envía a las ancianas volando. Algunas se desmayan al instante, otras sangran por la boca y la nariz, y otras pierden sus dientes completamente.
En un abrir y cerrar de ojos, los que acaban de cometer actos de vi