Al día siguiente, en la ciudad de Rulia.
Una caravana de coches de lujo entró majestuosamente en el "Jardín del Aroma Celestial".
A dondequiera que pasaban, el ambiente se tornaba muy efervescente.
Marta, acompañada por varios miembros de la familia Flores, los esperaba ansiosamente en la entrada.
Cuando los vehículos se detuvieron lentamente, Ivette, vestida con gran elegancia y con un aire de orgullo, fue la primera en descender.
—Ivette, ¿has llegado? ¡Por favor, pasa! —Marta la recibió c