Leticia frunció el ceño.
No era una suma que fuera insignificante.
Mil millones de capital circulante, una cifra que pocas personas en toda la ciudad de Rulia podrían reunir.
—Por supuesto, si no puedes conseguir inversores, haznos el favor de dar un paso al costado y no interferir con el crecimiento de la empresa —Dijo fríamente Fanny.
No se trataba de una cantidad que el líder de la familia había exigido; era un obstáculo que ella misma había establecido.
No deseaba que un desconocido