Mediodía.
Pedro llegó en coche a la casa de la familia García.
La familia García residía en pleno corazón de la ciudad, en una casa no muy grande con un pequeño jardín repleto de flores y plantas.
Cuando Pedro bajó del coche, lo primero que vio fue a Leticia en la entrada.
Tenía la intención de hacer como que no la había visto, pero antes de entrar, fue detenido por su voz.
—¡Detente! ¡Tengo algo que decirte!
—¿Qué quieres?
Ambos se dieron la espalda, mirando al vacío.
—Mi abuelo ha estado un po