En la entrada de la clínica "Bueno y Feliz".
—¡Oye! ¡Espera!
Leticia acelera su paso para alcanzar a Pedro y lo detiene.
—¿Por qué caminas tan rápido? ¡Casi no te alcanzo!
—Lo siento, pero no puedo tratar a tus dos parientes. Será mejor que busques a alguien más capacitado —dice Pedro con indiferencia.
No quiere tener mucho que ver con esas dos personas peculiares.
—No he dicho que tengas que tratarlas. ¿Eres siempre tan sensible?
Leticia rueda los ojos.
—Pensé que...
—¿Pensaste qué? ¿Que soy t