Mirando la cabeza que de repente rodó por el suelo. Dentro del dojo, al principio hubo un breve silencio. Luego, se desató un alboroto y gritos agudos. Nadie esperaba que Nicolás eligiera quitarse la vida, y lo hizo de manera tan resuelta y brutal. Con una sola espada, se cortó la cabeza.
—¿Está loco o qué?, se preguntaban entre ellos.
—¿Qué le hiciste a Nicolás? —Jorge sudaba profusamente.
—¿Quieres saberlo? Pregúntale tú mismo...
Ignorando las expresiones de asombro de la gente, Pedro salió