—¿Quién?
El ruido repentino asustó a todos.
Inicialmente, pensaron que alguien había saltado del edificio.
Pero al mirar con detenimiento, descubrieron que la figura cayendo desde lo alto, estaba de pie tranquilamente en la lluvia.
En su mano, sostenía un paraguas negro.
Era misterioso, enigmático y llevaba consigo una opresión intangible.
—¡Señor Pedro! ¡Hay peligro! ¡Corra! —Claudio gritó con todas sus fuerzas.
El Pabellón del Dragón ya estaba aquí; si no huía ahora y en lugar de eso saltaba h