Capítulo 136
Una ráfaga de viento cortante golpeó de frente, deformando los rasgos faciales de Adrián. Al enfocar su vista, descubrió que el puño de Pedro se había detenido justo frente a su pecho. Aunque había unos cuantos centímetros de distancia, la aterradora fuerza del puño aún sacudió su cuerpo, haciéndole toser sangre. Tan solo el viento del puño pudo causarle lesiones internas; era inimaginable pensar qué hubiera ocurrido si le hubiera golpeado directamente. Por suerte, se había arrodillado justo a t