Entre sus compañeros, él era alguien a quien todos admiraban.
Lo que otros lograban con años de esfuerzo y dedicación, él lo conseguía sin ningún esfuerzo, sin presión alguna.
Siempre había creído que era una persona elegida, un genio destinado a estar por encima de los demás.
Sin embargo, ahora comprendía que había sido demasiado limitado en su pensamiento; había muchas personas más talentosas que él.
Sus dones y logros, de los que tanto se enorgullecía, no significaban nada frente a Pedro.