Cuando uno a uno los altos funcionarios y nobles empezaron a entrar, todos los presentes quedaron atónitos. Las voces de asombro y murmullos no cesaban.
El Capitán General, el Comandante de la Guardia Real, el hijo mayor del Marqués de la Nobleza... además de numerosos dignatarios de Ciudad YJ.
Una multitud de personajes importantes entró en fila, con gran pompa y circunstancia. No es exagerado decir que cualquier persona de este grupo podía dominar la ciudad y tener un gran poder en la provi