El anciano caminaba con una postura imponente, su rostro reflejaba autoridad y emanaba una aura de severidad que infundía temor en quienes lo observaban.
—¡Es el viejo general Tomás Ponce! ¡El viejo general Tomás Ponce ha llegado!
—¡Dios mío! ¿Qué está pasando hoy? ¿Por qué incluso el viejo general, que rara vez se deja ver, ha aparecido?
—¡Esto es un desastre! ¡Algo grande va a suceder con la familia Arroyo!
Al ver a Tomás, todo el lugar estalló en murmullos. La aparición de Víctor ya era l