—¡Pedro!
Al ver a Pedro alejarse, Pilar se sintió alarmada y corrió tras él, diciendo con culpa:
—Pedro, lo siento mucho, no pensé que el Sr. Michio vendría, todo es mi culpa, por favor no te enojes.
—Pilar, no estoy enojado, desde el punto de vista de médico, también espero que tu padre se cure, pero es una lástima que nadie me crea —Pedro sacudió la cabeza.
Ya había advertido repetidamente, y si no le hacen caso, no puede seguir insistiendo descaradamente.
—Pedro, yo creo en ti, solo que... —P