No había intención alguna de servirles más bebida a los tres.
Pedro y sus compañeros se miraban desconcertados, incapaces de articular palabra.
Finalmente, Félix bebió hasta la última gota de una jarra de exquisito vino, sin dejar ni una sola.
—¡Qué refrescante!
Tras acabar, Félix eructó satisfactoriamente, rejuvenecido y en un estado de ánimo excelente.
Después de sentirse plenamente satisfecho, tomó la Píldora de Prolongación de la Vida y la ingirió de un solo trago.
Tan pronto com