Elena escuchó atentamente mientras Delicia le relataba con detalle todo lo que había tenido en el extranjero en los últimos meses. Elena, aunque era una abogada muy seria y ocupada, disfrutaba de leer novelas en su tiempo libre. Para ella, las experiencias casi increíbles de Delicia parecían sacadas de un libro de ficción.
—¿Tú tío? —, preguntó Elena con sorpresa.
—Sí, el hombre que viste conmigo en las noticias, es mi tío, — explicó Delicia.
—¿Álvaro no lo sabe? —
—Si lo supiera, probablemente