—¿Así que si hubiese sido Alvaro Jiménez quien viniera, también te habrías puesto este vestido de encaje para recibirlo? —preguntó ella, con un tono notablemente menos amable que el que había mostrado anteriormente en el hospital. Después de todo, detestaba las manipulaciones de los demás, especialmente aquellas realizadas bajo su propia vigilancia y, peor aún, cuando ella misma era el objetivo de dichas estrategias.
Yolanda bajó la cabeza, admitiendo su error con un simple ‘Fue apresurado’.
Isa