Capítulo 328
Hasta ahora, Delicia aún podía recordar cómo, en su vida anterior, cada vez que Alvaro la acompañaba a cenar por las noches, e incluso a veces en la cama, siempre terminaba recibiendo llamadas de Yolanda. Y cada vez, Alvaro inevitablemente la dejaba para atenderla. Yolanda se esforzaba al máximo para hacerla sentir incómoda, irritándola una y otra vez de esta manera.

¡Ahora estaba ciega! Ya no podía recuperar la vista y solo le quedaba recurrir a estos métodos para causar problemas. A Delicia no
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