Alvaro estaba preocupado por algún cambio inesperado por parte de los donantes, por lo que la operación se programó con cierta urgencia.
Yolanda extendió su mano hacia Alvaro. En ese instante, él agarró su muñeca:
—¿Qué pasa?
Lo que Yolanda no vio fue el destello de resistencia que cruzó brevemente los ojos de Alvaro.
Ella dijo:
—Quiero esforzarme en adaptarme a esta oscuridad.
Su voz rebosaba de una tristeza conmovedora.
Hay que decir que Yolanda realmente entiende a los hombres, sabe cómo to