En el corazón de Joya Eterna, Delicia contemplaba el imponente edificio, cuya fachada no lograba ocultar la atmósfera artística que lo impregnaba. A pesar de su discreción en la Ciudad de México, Joya Eterna no era muy conocida, limitándose al mundo de las joyas, por lo que su competencia era reducida. Alvaro nunca le había mencionado esta empresa antes.
Delicia no esperaba descubrir que esta era una subsidiaria del grupo Royal International, bajo la dirección de Néstor. Al verlo, no podía sino