Delicia se preocupaba enormemente, sabiendo que Alvaro podría arrepentirse en cualquier momento. Después de tanto tiempo enredada en esta situación, siempre se sintió atada de pies y manos, aunque nunca le importó cuán arduo fuera el camino. Sin embargo, mientras ocupara el lugar de la esposa de Alvaro, siempre sería el centro de atención en internet, recibiendo todo tipo de comentarios y ataques personales.
Justo cuando pensaba decir algo que enfureciera a Alvaro, él finalmente dijo:
—Lo he de