Punto de vista de Serena
Hacía unos días que habíamos llevado a Colín a casa, y cada mañana sentía que despertábamos ante un milagro. Bill y yo habíamos dejado todo pendiente, tomándonos un descanso para estar con él, disfrutando cada pequeño momento que nos habíamos perdido. Había algo mágico en esos días, tranquilos y cotidianos, pero a la vez extraordinarios.
Colín se estaba acostumbrando, adaptándose poco a poco a su nuevo entorno. Sus manitas agarraban todo lo que alcanzaban, y su risa lle