Punto de vista de Serena
No podía dormir.
Por más que me movía en la cama, no podía olvidar las manos de Bill sobre mí durante el entrenamiento, su cuerpo encima del mío, ese calor entre nosotros. Mi mente no dejaba de reproducir ese momento en la colchoneta: la cercanía, la intensidad, su mirada. Era como una película que no podía apagar.
Cerré los ojos con fuerza, intentando pensar en otra cosa. Pero solo venían imágenes de él: sus músculos tensándose al moverse, lo firme que se sentía bajo m