Punto de vista de Serena
Por dios.
Eso fue lo primero que pensé cuando Bill abrió la puerta, parado ahí como si fuera un dios griego tallado en mármol. Estaba sin camisa, con el sudor brillando en sus abdominales, esos hombros anchos tensos, y un pecho que parecía sacado de una película de acción.
Y ese brillo de sudor… Solo hacía que cada músculo de su torso se viera más definido, como si acabara de salir de una pelea.
Parpadeé, mi mente buscando desesperadamente algo que decir, sin saber qué