Punto de vista de Bill
Tirado en el suelo frío y duro, cada respiración me provocaba un dolor agudo en mi abdomen. La sangre se pegaba entre mis dedos, y cada latido del corazón sentía como si me desgarrara por dentro. Intenté levantarme, pero el esfuerzo fue demasiado. Mis piernas cedieron, y me desplomé de nuevo, con el mundo girando a mi alrededor.
Lo único en lo que podía pensar era en Serena y nuestro bebé. Dios, esperaba que estuvieran bien. No era un hombre religioso, pero por dios, supli