Punto de vista de Bill
Mis ojos se abren lentamente hasta que veo un techo blanco. El aroma antiséptico junto con el monótono pitido de los monitores me confirman lo que ya sospecho: estoy en un hospital.
Cuando intento reconstruir los fragmentos dispersos de lo ocurrido, lo último que viene a mi mente es aquella motocicleta que se abalanzaba hacia Serena sin frenos. Por instinto, me lancé para apartarla de su trayectoria. Después de eso, todo se volvió negro.
'Mierda', pienso para mis adentro