Punto de vista de Serena
Qué extraño, no recordaba haber regresado aquí.
Estaba acostada en la habitación principal, la que Bill y yo compartíamos antes. Lucía exactamente igual que el día que me fui, después de decidir divorciarme. Las mismas cortinas florales colgaban junto a las ventanas, el familiar aroma a cedro y almizcle persistía en el aire. Mi vieja caja de joyas seguía sobre el tocador, intacta.
Bill estaba de pie junto a la cama, mirándome. Llevaba puesta una camiseta sin mangas gris