—¿Él lo sabe? —Inquirió desesperada—. ¿Lancaster lo sabe? —repitió la pregunta, y Claire asintió—. Por Dios… ese hombre… ese hombre es capaz de matarte a ti, a tu hermano. —Los labios de la duquesa viuda comenzaron a temblar.
—Él solo dijo que dejaría de lado su resentimiento hacia nuestra familia por el amor que siente por mí. —Su madre la miró sin creerle—. ¡Siempre lo supo, madre! —Claire comenzó a llorar—. Se acercó a mí para vengarse por lo que sucedió con su hermana.
—Claire… —susurró su