—¿Qué ha dicho? —prácticamente gritó—. ¿Está insinuando que mi padre y Charles no tuvieron ninguna intención de salvar a su hermana?
—No estoy insinuando nada, estoy diciendo la verdad.
—No… no… no… Miente. Tiene que ser mentira. Ellos no serían capaces de algo así, excelencia. —Las lágrimas comenzaron a descender por sus mejillas y, de pronto, se sintió asqueada por la acusación sin fundamentos que estaba haciendo su esposo en contra de su familia.
—Si no me crees, pregúntale a tu hermano. Qui