Mundo de ficçãoIniciar sessãoConnor se acercó un poco más a la chica dormida sobre la cama de hospital, e inclinándose hasta ella tomó un largo mechón de su cabello dorado y lo acarició entre sus dedos, inspirando profundo el dulce aroma a frutas que ella despedía.
— Hueles como ella… — Dijo apenas en un murmullo — ¡Ah! ¡Si tan solo fuera totalmente libre para amarte, Audrey!
Lo decía muy en serio. Descubrir que est







