Mundo de ficçãoIniciar sessãoCuando los primeros rayos de sol acariciaron el rostro angelical de la rubia, Connor ya se había levantado. Ella estiró el brazo a un lado buscándolo y el espacio en la cama estaba vacío. Levantó la cabeza ligeramente para comprobarlo y suspiró. Alargó la mano para tomar la almohada de Connor y la abrazó con fuerza inspirando su delicioso aroma a perfume masculino.
La puerta se abrió y él entró vestido con un







