POV de Nadia
Sonreí sin querer. Se me escapaba cada vez que el recuerdo se colaba: suave, desprotegido, casi vergonzoso por lo fácil que se apoderaba de mi rostro. La noche con Adrian permanecía en fragmentos más que en escenas. Un tono. Una mirada. La forma en que el silencio se había sentido lleno en lugar de incómodo. La forma en que no había sentido que necesitaba probar nada ni dar más de lo que tenía. No fue ruidoso. No fue dramático. Fue constante.
Damien nunca había hecho eso.
Con Damie