POV de Adrian
Las calles fuera de la ciudad estaban más silenciosas de lo habitual, el zumbido del tráfico reemplazado por un silencio inquietante que hacía que cada sombra pareciera más afilada, cada movimiento sospechoso. Apreté el volante con fuerza, nudillos blancos, ojos escaneando el perímetro, alerta a cada detalle, cada flicker de movimiento. La seguridad de Nadia ya no era solo mi responsabilidad: era mi obsesión.
Los mensajes interceptados y los feeds de vigilancia habían apuntado a u