Punto de vista de Nadia
La acusación no resonó; explotó, y en el aftermath cada rostro en esa sala reluciente se volvió hacia mí como si yo hubiera encendido personalmente el fósforo y observado cómo ardía, lo cual habría sido casi divertido si la tensión no se hubiera apretado tan rápido que parecía que el oxígeno mismo se estaba racionando. No jadeé, no me inmuté, no ofrecí el tipo de negación dramática que claramente esperaban; en cambio dejé que el silencio se extendiera lo justo para volve