Steven no sabía por qué quería saber sobre sus deudas, algo que normalmente pasaba, aunque lo hizo reír.
— ¿Cuánto tiempo tienes con esas deudas?
— Bueno, hace dos años las cosas se pusieron feas.
— ¿Feas por qué? ¿No pudiste buscar ayuda?
— No, muy difícil cuando estás sola, y eres hija única.
— ¿Pero por qué adquiriste esas deudas no me has dicho?
— Como te explico, las deudas en sí son de mis padres. —respondió Selene con innegable orgullo.
— Mi madre era profesora suplente. ¿Lo ves? U