Mundo ficciónIniciar sesiónEl auto de María Paz se deslizaba sobre la calzada de la elegante urbanización donde ella residía, antes de arribar a la mansión Vidal, la joven advirtió a sus vecinos (padrinos) llegando a casa.
El agente García y su esposa agitaron sus manos para saludar a la chica. Ella sonrió y aparcó su vehículo, bajó de él, y se aproximó a ellos.
A su madrina la abraz







