Mundo ficciónIniciar sesiónEl señor Duque antes de tomar asiento en su lugar se quitó la chaqueta y la colocó en el espaldar de su silla, entonces se sentó y escuchó con atención a Mariana, sonrió al ver las mejillas de ella enrojecidas.
—Debe saber que usted es la primera mujer que me abofetea —comentó con sinceridad—, y sin haber dado motivo, pues. —Bromeó, y luego la miró a los ojos—. Tranquila, fue un accidente… Muy afortunado —susurró—, no habría tenido el placer de conocerla. —Elevó s
Parece que lo coquetos ya es un don de familia, qué tal don Duque bien atrevido, y tan serio que se lo ve. ¿Qué opinan?







