Joaquín
Sentí el peso de la caja de pizza en mis manos mientras entraba a la empresa.
El aroma de la piña y el chocolate me golpeó de lleno, haciéndome fruncir el ceño.
"¿Qué clase de monstruo pide algo así?" pensé mientras recordaba el mensaje del chantajista.
No me sorprendió que el empleado de la pizzería me mirara con el mismo desagrado con el que yo miraba la caja ahora.
Ni siquiera me molesté en explicarme. Solo pagué, tomé la pizza y salí de ahí.
Pero algo me estaba pasando. Algo mu