Narrado por Drex
Salir con Brienna a plena luz del día, sin esconderla en un coche con cristales oscuros, sin la tensión clavada en la espalda como si en cualquier esquina fuera a aparecer alguien dispuesto a arrebatármela, era una sensación extraña. No me relajaba del todo, no era tan idiota como para pensar que de pronto el mundo nos había dado una tregua real, pero verla a mi lado, caminando por una calle normal, con el pelo suelto y una expresión tranquila en la cara, ya era suficiente para