Capítulo XLIX: Orfanato (Parte Siete)
Josh se dio vuelta a mirar a la pequeña, que nuevamente se había quedado petrificada en uno de los escalones de madera.
—Pero si me adoptas ¿qué serias de mí? —preguntó la niña curiosa, llevándose el dedo índice a la boca.
—¡Mierda! —maldijo nuevamente Josh, arrugando su nariz recta—. No he pensado en eso. Mi impulso por sacarlas de aquí ha sido más fuerte.
—Deja de decir malas palabras delante de los niños —reprendió Hanna con el ceño fruncido—. Leyna nos