—Bien, te dejo para que continúes con tu trabajo.
Annie asintió, mientras veía al elegante hombre salir de su oficina.
Ella regresó a su asiento y permaneció en silencio.
Se recostó ligeramente en la silla, mirando hacia la puerta por donde él había salido. Minutos antes, hubo algo que le incomodó un poco, la manera en que Anthony Blair la miraba. Era algo diferente a la de la noche de la fiesta. Una mirada compasiva, comprensiva y amigable.
Sin embargo, esta vez había algo que ella no