“Tenemos que hablar.”
Esa última frase resonó en los oídos de Annie. En ese momento, le fue imposible mantenerse inmutable, su corazón dio un vuelco dentro de su pecho y su cuerpo se estremeció sin poder evitarlo.
Aquellas palabras podían significar muchas cosas, pero en su interior surgió una esperanza absurda. Tal vez quería hablar de ellos.
La esperanza duró apenas un instante. Thomas la soltó con un gesto lento.
—Estuve pensando —dijo él entonces, con un tono mucho más serio— en el c