Thomas abrió la puerta de la oficina de Annie sin tocar.
Ella estaba sentada frente a su escritorio revisando unos documentos cuando lo vio entrar. Su rostro se llenó de asombro y sintió sus piernas temblando mientras se ponía de pie.
—¿Necesita algo, señor Miller? —preguntó con un tono formal y distante.
Thomas percibió de inmediato el cambio en su tono.
—En realidad…
Antes de que pudiera continuar, Annie habló de nuevo.
—Si viene a buscar el número de mi cuenta —dijo con sarcasmo—, p