Duff.
El resto de lo que quedo de la celebración de la boda transcurrió muy bien, yo le impuse el Tartán a Cathaysa, cubriéndolo a los dos con él para luego sujetarlo alrededor de su cuerpo, de la forma tradicional, declarando que me pertenecía, que la reclamaba como mía, como hacían los grandes guerreros del mi clan, en su época, cuando se casaban con sus esposas, sobre todo el caso de los Lairds del clan.
Mi esposa tenía una idea muy romántica y excitante de los clanes y las tradiciones de no